Alma de Aragón

Raíz, paisaje y espíritu

«Amo con toda mi alma nuestra tierra seca y dura donde tuve la ventura de nacer»

José Lamiel, al recibir la Cruz de San Jorge (Teruel, 1989).

«En el carácter simbolista de la obra hierática y pulcra de Lamiel, suyos son los emblemas aragoneses que animan esa naturaleza, esas criaturas» 

Ángel Azpeitia

«José Lamiel pinta tierra sin aderezos, árida, muy bajoaragonesa por su luz y su color»

Heraldo de Aragón, 1978.

“Mi tierra es mi memoria y a menudo mi inspiración”, afirmaba José Lamiel en cierta ocasión, una de las frecuentes en que regresaba a su tierra, en mayor medida a Zaragoza, Teruel y Calanda, para acudir a sus exposiciones, actos institucionales, encuentros, etc.

Desde el temprano viaje de su Calanda natal a Zaragoza en los años 40 para estudiar en la Escuela de Artes y Oficios, su presencia en Aragón fue reiterada, con más de una treintena de exposiciones en salas de arte y sedes institucionales desde finales de los sesenta -tras su etapa en América- y hasta fechas próximas a su muerte en 2020 (Ayuntamiento de Zaragoza, Palacio de la Aljafería, Museo Camón Aznar, Torreón Fortea, Museo Goya, Museo de Teruel, Museo del Alto Aragón -Huesca-, Centro Buñuel y Ayuntamiento de Calanda, entre otras, además de las frecuentes, individuales o colectivas, en numerosas galerías privadas de la región).

El otorgamiento de la Cruz de San Jorge en 1989, su designación como Académico Correspondiente de la aragonesa Real Academia de Bellas Artes de San Luis en 2012 o el nombramiento de Hijo Predilecto de Calanda en 2017 resaltan una trayectoria creativa, el profundo amor a su tierra y su condición de aragonés, algo que suponía su mayor orgullo, tanto como el de ser artista.